Yo, al contrario que (por lo visto) David Trueba, sé que una imagen vale más que mil palabras y sé, desde luego, que una imagen vale más que quinientas páginas, que son mucho más de mil palabras y que fatigan muchísimo más si la historia que contienen es como la que se nos cuenta en este libro. Sale una adolescente, sale un viejo que se enamora de una puta, sale una vieja que se rompe la cadera en la bañera, sale un futbolista argentino y sale un hombre con un secreto, pero no interesa, no anima a seguir, y es tal el esfuerzo que hay que hacer para seguir que acabas maldiciendo a la Fnac y al tedio y al Premio de la Crítica. Y desistes.
-
Secciones
-
Categorías
-
Archivo
