Desde finales del año pasado tuve algo muy claro: en 2010 voy a leer muchísimo más. Tengo una pequeña guía de lectura para 2010 que pienso cumplir de forma samurái, pase lo que pase, a toda costa; voy a dar prioridad a leer sobre comprar, básicamente al contrario que ahora: de cada diez libros que compre, tendré que leer al menos ocho antes de comprar más. (Ahora mismo, para hacerse una día, baste con decir que de los 350-400 libros que forman mi estantería no he leído la mitad, si no más; esperan cogiendo polvo mientras yo sigo comprando, pero eso se va a acabar, lo juro.)
La cuestión es que casualmente he caído en este blog, Fenixcidio, y me ha entrado curiosidad por saber cómo han ido mis lecturas de 2009. Ya vi algo parecido en Lector mal-herido, y ya entonces me sentí curiosidad por saber qué había leído yo, pero no ha sido hasta ahora mismo cuando he decidido ponerme manos a la obra y realmente hacer una estadística de qué coño leí en 2009. Estos son los resultados.
Según aNobii, en 2009 leí 11.429 páginas repartidas en 57 libros, lo cual me parece jodidamente poco teniendo en cuenta que en 2010 llevo 10 libros (1.675 páginas) y no ha pasado ni un mes. De esos 57, 19 son de Anagrama, 9 están en la colección Debolsillo (de Random House Mondadori), 5 son de Alianza y el resto se reparten entre otras muchas, desde El Acantilado hasta Melusina pasando por Beatriz Viterbo Editora o incluso el Ayuntamiento de Talavera. La gran lectura del año ha sido César Aira: encontré muchos libros suyos en Barcelona y no dudé ni un segundo a la hora de hacerme con ellos, y de hecho todavía tengo muchos sin leer (están en los pendientes de 2010, por supuesto). Los seis libros de Aira fueron cayendo poco a poco, pero con Fante tuve una especie de arrebato incontrolable que me llevó a leerme sus cuatro libros que me faltaban en muy poco tiempo; me hice el carné de la biblioteca, los saqué, los devoré y fue tal el trauma de tener que devolverlos a una estantería que no era la mía que volví sin remedio a la compra compulsiva.
Pero la cosa es que 57 libros es una miseria; en enero sólo leí dos libros; lo mismo en febrero. ¿Por qué ese comienzo de año tan pésimo? Lo cierto es que no consigo acordarme, quizá he confiado demasiado en aNobii y en realidad leí más cosas, pero no las registré en la web. Lo dudo bastante. De cualquier modo, me resultan interesantes algunas cosas que he comprobado haciendo este recuento; por ejemplo: un tercio de los libros son de Anagrama, a pesar de que pensé que había leído menos; casi no hay poesía (apenas un poco de Pizarnik, un poco de Jodra, un poco de William Carlos Williams, poco más), a pesar de que pensé que había leído (mucha) más. Pero este año las cosas van a ser de otra forma, voy a hacer acopio de fuerza de voluntad y voy a leer mucho más, esto es: voy a leer lo que pensé que había leído en 2009, pero que por algún motivo no leí. Cambiará el universo y mis hábitos de lectura pero yo no, por decirlo a la manera de Borges, uno de los autores cuyas obras completas, por cierto, están en mi lista de pendientes para 2010. A ver qué nos espera.

2 Comments
me flipa que formes parte de la VICE NETWORK. ahora escribe en consecuencia.
Tienes lectores de Libertad Digital, qué nivel. Presiento que la review del libro de Federico va a tener una notable acogida.