Cuando comencé a leer este libro, totalmente virgen en lo que a Asimov se refiere, me llevé una grata sorpresa: en los primeros relatos de esta colección1 se dejan ver ideas bastante ingeniosas, no tan bien ejecutadas como podría pedirse pero al menos sí con la suficiente gracia como para resultar entretenido continuar con la lectura. Pero, ¡oh fatalidad!, quién me iba a decir a mí que poca diferencia hay entre Asimov y las novelitas pulp de quiosco que llevo unos años coleccionando y que tantas alegrías y malos ratos me han proporcionado; iba diciendo, que la diferencia entre Asimov y estas novelitas no es demasiada: Isaac se muestra torpe, mediocre, aburrido y, en definitiva, mal escritor. Aunque no baña cada página, el tedio sí que se deja ver suficientemente a menudo como para poner la zancadilla a una lectura demasiado orientada al granudo de las pistolas de rayos láser, al jugador de videojuegos de biblioteca formada por obligaciones escolares y, en general, al lector ocioso que no busca tanto deleite como pasar un ratillo. Nada en contra del pasar un ratillo, claro, pero yo prefiero hacerlo leyendo otras cosas. Cuando no facilones, estos relatos de Asimov son directamente desastrosos; pocos cuentos se salvan de la quema instantánea. Ya valió de ciencia-ficción por un tiempo.
- Que, en la edición que yo tengo, hace ese uso infame del gancho por vía de adaptación cinematográfica y cuyo interior, según he podido saber, no tiene ninguna relación con publicaciones originales de Asimov, sino que es una especie de mezcla de cuentos sacados del segundo volumen de sus Complete Stories. [↩]
