Amable está especializado en hacer que cuando vas a una sesión suya te sientas como en un capítulo de Skins, y combina los hits de moverse sí o sí (I’m not gonna teach your boyfriend how to dance with you, Cheap and cheerful, Mr. Understanding, por nombrar las más conocidas) con otras que inciden potentemente en el lado más narcoléptico del oyente. Bailar y dormir. Yo mismo he pasado de bailar al son de Amable a querer ponerme el pijama y dormir en medio del Low. Esta mezcla de poderío y aburrimiento marca indie ya asomaba un poco en los recopilatorios de Razzmatazz, pero es en Clubbin’ donde por primera vez el bostezo apuñala al bailoteo, descartándose así como disco de fiesta: mejor para una soirée de música baja y charla, donde la música no pinta absolutamente nada; o para fardar de indie knowledge delante de alternativas de baja graduación. Bailar o dormir, bailar y dormir, bailar + dormir. ¿Es esta la combinación que queríamos?
Nota de corte* para escuchar Clubbin’: una (1) dioptría.

________
*El novedoso sistema de nota de corte para escuchar música te permite saber cuántas dioptrías necesitas tener para disfrutar sin problemas del producto musical analizado. Más información aquí.

One Comment
Será todo lo DJ que quiera, pero es feo y APUESTO a que ni siquiera es amable en realidad.